El detrás de cámara del diseño museográfico

 

Resumen:
El detrás de cámara forma parte del contexto de subjetivación que son los ámbitos de las instituciones culturales y los museos. Toda exhibición implica, para el diseñador, un compromiso y requiere de una ética de diseño consciente que dé respuesta y que haga
visibles las contradicciones y la complejidad de los contextos socio-político y culturales. El motivo de reflexión de este artículo es el impacto del criterio museológico en la experiencia del visitante.

Muro, Claudio Tam. (2017). El detrás de cámara del diseño museográfico. Códice (32): 86-93,
ISSN 1692-3766.
Boletín de divulgación científica y cultural del Museo Universitario de la Universidad
de Antioquia (Muua), Colombia

Pasiones privadas

Es imposible no caer atrapado por el encanto de algunos objetos cuando se pasa tiempo con ellos y se da la oportunidad de conocerlos, como funcionan y para que se usaron, saber a quienes pertenecieron y la razón de su lugar en la colección. Durante el trabajo se establece una relación que nos ayuda a planificar su exhibición y secretamente mostrar nuestro punto de vista, nuestra preferencia, que es lo que nos cautiva y nos encanta mostrar de ellos.

Cuantas más exhibiciones, más objetos se incorporan a esa memoria tan diversa de artilugios, artefactos, dispositivos, adornos, herramientas, instrumentos, cuadros, huesos, piedras o caracoles con los que alguna vez tuvimos esa cercanía.

Durante la larga temporada de proyectos que realicé en el Museo Histórico Nacional tomé contacto con algunos objetos del General San Martín; fue su instrumental de dibujo de precisión con el estuche de viaje lo que me cautivó, me permitió figurarme un poco más sobre su convicción y coherencia, imaginar su ceño sobre el papel o sobre un mapa, diseñando una ruta, un camino o una fortaleza.

 

Estuche con tiralíneas, compases y reglas de cálculo que perteneció a José de San Martín.

Epígrafes que pican

Nos encanta leer revistas, nos exigen poco, nos gusta su manera porque podemos recorrerlas brincando de foto en foto, incluso desde atrás hacia adelante. No son como los libros, no nos demandan disciplina para seguirlas. Con las revistas nuestra manera de aproximarnos al contenido va desde observar una imagen a leer su epígrafe y luego (si es que nos motiva) tal vez un artículo completo.

La visita a una exhibición puede ser similar. La atención del visitante de museo por lo general brinca (así como con las fotos en las revistas) atraída por los objetos en las vitrinas -sumada la confianza ciega en su autenticidad. Algunas personas van un poco más allá y en su curiosidad pueden que lean los rótulos o etiquetas y si esa información les resulta atractiva, sorprendente o misteriosa, puede que la misma intriga los empuje a querer saber algo más. Es entonces que pueden decidir buscar la información en los títulos y textos de paredes o a través de los otros recursos de comunicación que se les ofrezca. Las personas buscan comprender que es lo que están viendo. Se preguntan por qué una obra está en el museo, para qué se usó ese objeto, qué es lo que representa, en qué pensaba el artista, cuándo y en qué contexto…

Despertar y sostener la intriga es como la habilidad de provocar una picazón que necesitara rascarse. Escribir etiquetas tanto como epígrafes es el arte de compactar lo substancial con elegancia. Al escribirlos convertimos a los objetos y obras de arte en palabras, en el intento crucial de establecer puentes concretos entre ellos y las personas.

Diseñar una exhibición es diseñar una experiencia.

En todo ejercicio de diseño hay ciertas prácticas que son recomendables por ser útiles para dar fluidez a la tarea de otorgar sentido y vivencia al proyecto. Estas prácticas se suceden, se superponen y muchas veces es necesario reiterarlas. Refieren a cinco acciones que son empatizar, definir, idear, ensayar y evaluar. Frente a cada una hay ciertas cuestiones que ameritan las preguntas:

Empatía
¿A quienes vemos en el museo y a quiénes no? ¿Por dónde se mueven en el museo los visitantes, todos los lugares son accesibles para todos? ¿Cuánto permanecen, necesitan descansar? ¿Qué tipo de objetos prefieren distintas personas? ¿Qué saben? ¿Qué les gustaría saber? ¿Necesitan saber?
Ser conscientes de a quiénes nos dirigimos, indagar en sus conocimientos y experiencias previas, sus necesidades y expectativas. Así como nos figuramos un receptor universal del diseño también pensamos en invitados concretos dentro de las generalidades.

Definición
¿Cuál es la idea principal y cuál es el mensaje? ¿De qué se trata la historia, sobre qué no trata? ¿Cuál es el punto de vista? ¿Por qué lo hacemos aquí y ahora?
Encuadrar el carácter del proyecto y construir sentido a partir de la información, sintetizar, descubrir patrones y hacer conexiones. Enunciar cuál es el desafío, qué es lo que nos apasiona contar y por qué.

Ideación
¿Cómo puedo asociar la experiencia y el conocimiento previo del visitante? ¿Cómo puedo utilizar las metáforas? ¿Cómo puedo evocar sentimientos o recuerdos? ¿Cómo puedo incorporar actividades para la familia? Además del texto ¿qué otros recursos puedo utilizar para comunicar? ¿Qué logros puede alcanzar el visitante?
Alentar y germinar la mayor cantidad de ideas y soluciones posibles para luego escoger de entre ellas. Divergencia y convergencia, guardar el tamiz chico para el final.

Ensayo
¿Se entenderá el texto de estas instrucciones? ¿Es visible, será adecuado para una persona sentada o un niño? ¿Cómo podría sostener a este objeto? ¿Cómo podría funcionar el mecanismo? ¿Provocarán reflejos las luces, esta iluminación será lúgubre? ¿Será estable el pedestal? ¿Qué se verá desde el ingreso?
Producir prototipos o concebir situaciones, construir maquetas y modelos de manera sencilla y económica para materializar las ideas con anticipación. Construir para pensar y ensayar para aprender.

Evaluación
¿Es espontánea la comprensión del mensaje, que ideas genera? ¿Tiene fuerza expresiva la disposición y agrupación de los objetos? ¿Se entienden los títulos como síntesis narrativa? ¿Es amigable la interacción? ¿Qué sentimientos provoca el ambiente? ¿El audio es invasivo?
Evaluar los prototipos a través de la observación de cómo las personas interactúan, interpretan o se sienten con nuestras ideas. La participación de los usuarios en la evaluación nos brinda una nueva oportunidad para practicar la empatía y conocer mejor a quiénes nos dirigimos.

La imagen como documento

La pintura y la fotografía pueden ser documentación histórica que guía para comprender la cultura material, las experiencias de la gente o la historia del cuerpo. Nos permiten situarnos para imaginar el pasado. En una exhibición deben ser cuidadosamente seleccionadas, deben ser capaces de contar lo que con las palabras sería muy complejo o extenso de narrar.
Las imágenes en las exhibiciones no son decorativas son información abierta y envolvente.

“La Femme Qui Pisse ou L’Œil Indiscret.” François Boucher, c. 1742–1765.

 

«Una exhibición no debe tratar de tomar el poder sobre los espectadores, sino proporcionar recursos que incrementen la potencia del pensamiento»

/ George Didi Huberman. 2010

 

 

 

 

Día Internacional de los Museos

 Necesitamos de una erótica de los museos.
Desde hace cincuenta años el 18 de mayo se instaló como el día de concientización acerca del rol de los museos como medios portadores de significado para el desarrollo de las sociedades.
¿Finalmente, cuál sería ese rol en el mundo mediatizado en el que nos desenvolvemos hoy? ¿Qué le pedimos a los museos? ¿Qué es lo que los museos nos ofrecen, frente a las urgencias ineludibles del presente?
Tal vez precisamos que nos otorguen un breve momento de reflexión personal. No necesitamos prótesis intermedias para relacionarnos con la historia, con el arte y con las personas. No necesitamos que nos obliguen al marketing, a los negocios, el merchandising y el espectáculo. No necesitamos distracción, necesitamos que despierten conciencia frente a los errores del pasado y sus consecuencias en el presente, conciencia frente a los aciertos y nuestra responsabilidad hacía el futuro. No precisamos dogmas, slogans, ni manifiestos, sí que colaboren con desenvolver conciencia crítica.
Necesitamos recuperar los sentidos y las emociones ante a la velocidad de la tecnología y el apabullamiento sensorial. Necesitamos dentro del museo un tiempo, un descanso para pensar, que nos conmuevan con sencillez. Necesitamos participar, conversar y comprender.
Necesitamos de una relación que nos atraiga placenteramente a involucrarnos, a sentirnos parte del mismo planeta y por ende, con hermandad, colaboradores en la búsqueda de soluciones.
*Gracias Susan Sontag

Prilidiano Pueyrredón

 

 Prilidiano Pueyrredón (1823-1870) fue ingeniero y artista. Como pintor fue el que retrató a la alta sociedad porteña de entonces. Los rostros que pintó Pueyrredón, son los rostros del poder de clase, las expresiones idealizadas de quienes tomaban las decisiones que afectaban tanto a la ciudad como a un vasto territorio. El montaje de las poses y miradas estáticas de sus retratados dentro del marco de este presente complejo y cambiante son una interpelación directa al chiste de nuestra historia.

 

 

Sobremodernidad

«La relación con los medios de comunicación puede generar una forma de pasividad en la medida en que expone cotidianamente a los individuos al espectáculo de una actualidad que se les escapa; una forma de soledad en la medida en que los invita a la navegación solitaria y en la cual toda telecomunicación abstrae la relación con el otro, sustituyendo con el sonido o la imagen, el cuerpo a cuerpo y el cara a cara; en fin, una forma de ilusión en la medida que deja al criterio de cada uno el elaborar puntos de vista, opiniones en general bastante inducidas, pero percibidas como personales.»

«Sobremodernidad, Del mundo de hoy al mundo de mañana»
por Marc Augé .